La Universidad Intergeneracional de la Universidad de Caldas abrió en la Sede Magdalena Centro, en La Dorada, el curso de formación Cómo cuidarnos entre generaciones: bienestar físico y emocional para personas mayores. Este es un hito para el programa, que extiende su cobertura al territorio y se acerca a más municipios de la región.
El curso se dicta en alianza con la Oficina de Bienestar Universitario y es uno de los 24 cursos ofertados en la sexta cohorte de la Universidad Intergeneracional. Solo otro se ofrece por fuera de Manizales: Juego corporal en la edad adulta en el Voluntariado Vicentino, en Chinchiná. En total, esta cohorte reúne a 843 estudiantes, 27 de ellos en La Dorada.
El curso se desarrolla a lo largo de seis semanas, con encuentros que combinan actividad física, recreación y talleres psicoeducativos para fortalecer las competencias emocionales de las personas mayores. Las sesiones, orientadas por funcionarios de Bienestar Universitario, se realizan en distintos espacios de La Dorada y en la sede universitaria.
La propuesta responde a las necesidades de la región: en el Magdalena Centro, el 13,8% de los habitantes son personas mayores. Más allá de la formación, busca promover el envejecimiento activo, combatir el aislamiento social y fortalecer las redes de apoyo y el diálogo de saberes entre generaciones. El alcance del curso va más allá de la cabecera municipal, pues participan también personas de Guarinocito, zona rural de La Dorada.
Para Juan Daniel Caicedo, coordinador de cursos del programa, la llegada a La Dorada hace parte de una apuesta institucional más amplia: “Hoy la Universidad de Caldas tiene un propósito claro y es regionalizar cada uno de sus programas. Y en esto está la apuesta que tiene la Universidad Intergeneracional en llegar a municipios que no hemos llegado”.
Además añade que el reto es mayor que la presencia en las capitales. “No podemos centrarnos en generar capacidades solamente en las capitales de la ciudad, sino también en llegar a esas poblaciones rurales, por eso hoy creo que la Universidad Intergeneracional tiene que abrirse a las regiones, tiene que abrirse a las sociedades rurales y tiene que adaptarse a todas esas nuevas necesidades, puntualiza.