La caficultura del Eje Cafetero se prepara para un escenario de reducción significativa de las lluvias durante los próximos meses. De acuerdo con las proyecciones más recientes del Ideam y el Grupo Cibest, consignadas en el Panorama del Sector Caficultor de julio de 2026, el Tolima sería el segundo departamento más afectado a nivel nacional, con una disminución proyectada del 52 % en sus precipitaciones, mientras que Quindío, Risaralda y Caldas se ubican en el tercer, cuarto y quinto lugar, respectivamente, con reducciones estimadas del 50 %.
Para la RAP Eje Cafetero, este escenario representa un riesgo de estrés hídrico para una actividad fundamental de la economía rural. El documento señala que casi cuatro de cada diez hectáreas cultivables de la región están sembradas en café, por lo que la disminución de las lluvias puede generar impactos tanto en el desarrollo de las plantas como en el volumen de la cosecha y la calidad del grano.
Las advertencias del Boletín Agrometeorológico de Cenicafé frente al Fenómeno de El Niño 2026 muestran que la reducción de las precipitaciones, acompañada del aumento de las temperaturas, puede generar efectos en diferentes etapas del cultivo.
Los cafetales sembrados a libre exposición solar y aquellos ubicados en suelos de textura liviana serían los primeros en experimentar este estrés hídrico, indica la RAP Eje Cafetero.