100 años del incendio de la primera catedral de Manizales se conmemoran mañana.
La conflagración que arraso por completo el emblemático templo ocurrió el 20 de marzo de 1926 a las 5:30 de la madrugada y se prolongó por espacio de 30 minutos, sin que los habitantes de los alrededores pudieran hacer algo, según lo relata en su libro ‘La Catedral de Maizales su historia’ el ingeniero, escritor y diácono permanente de la Arquidiócesis, José Germán Hoyos Salazar.
Señala Hoyos Salazar que “esta joya arquitectónica desapareció entre las 5:30 y las 6: de la mañana, por acción de las llamas del tercer gran incendio que la ciudad ha padecido, el 20 de marzo de 1926”.
Relata también, citando el periódico ‘La Voz de Caldas’ del 21 de marzo de 1926, “Los transeúntes y auxiliares no podían dar crédito a lo que sus ojos veían. La angustia, acompañada de muchas lágrimas, se hacía presente en el rostro de todos al ver destruirse el esplendoroso reciento de Dios. Así quedaban, en media hora, reducidos a ceniza, años de ingentes sacrificios y esfuerzos, tiempo que había demandado el levantamiento de una joya de la arquitectura regional…”
El historiador José German Hoyos Salazar indica en su libro que “el domingo 21 de marzo de 2026 a las nueve de la mañana el obispo de Manizales, Tiberio de Jesús Salazar Herrera, celebra una misa sobre las ruinas de la que fuera su Catedral. Durante la ceremonia exhorta al pueblo a levantar un nuevo templo y, terminada la misa Aquilino Villegas, pronuncia su famosa ‘Oración del Incendio”.
Algunos apartes de la Oración del Incendio de Aquilino Villegas, prohombre, ministro de Estado, escritor, humanista, político colombiano y quien fuera el padre de las dos veces gobernadora de Caldas Pilar Villegas de Hoyos, expresan:
“Mis ojos mortales vieron del incendio. El fatídico recuerdo será como una leyenda de tiempos y lugares abolidos como una obscura tragedia irreal en medio del bosque tenebroso, de senderos impracticables.
Sobre las olas de fuego, y se dobló lentamente, y la campana, la nuestra, la que cantó para nosotros tantos años, la voz más cristalina y pura que oiremos jamás, lanzó dos gritos desgarradores que resonarán para siempre en nuestra memoria y se hundió para nunca más sonar. No la escucharemos nunca más…Algo murió para nosotros en aquella trágica mañana de marzo al lúgubre son de campana moribunda…”
El texto completo de la Oración del Incendio de Aquilino Villegas aparece mañana en la revista qué con motivo de los 100 años del incendio de la Catedral de Manizales, comenzará a circular editada por el historiador e investigador Pedro Felipe Hoyos.