En la conmemoración de sus 75 años, la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Caldas realizó el encuentro ‘75 años. Contando historias’, un espacio de reencuentro y reflexión que reunió a egresados del programa de Ingeniería Agronómica. La jornada se consolidó como un homenaje al legado académico y humano de una de las carreras más emblemáticas de la facultad.
El evento contó con la participación de destacados egresados que hoy lideran procesos de investigación y desarrollo en el sector agropecuario del país, entre ellos:
- Alirio Tapasco Alzate, científico del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT)
- Santiago Jaramillo Cardona, director de Investigación Científica y Tecnológica de Cenicafé
- Daniel Chica Díaz, reconocido como el Profesor Yarumo de la Federación Nacional de Cafeteros
Sus intervenciones combinaron anécdotas, conferencias y reflexiones sobre el impacto del conocimiento agronómico en el desarrollo rural.
El decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, Henry Mesa Echeverry, destacó la calidad de los asistentes y el significado académico del encuentro. “Por la calidad de los participantes podemos decir que es un éxito. Nos acompañaron egresados que hoy ocupan cargos clave en la generación de conocimiento y soluciones para el país. También fue muy grato reencontrarnos con profesores jubilados, egresados recientes y compañeros de distintas generaciones. Estos espacios permiten recordar, pero también proyectar el futuro”, afirmó.
Mesa subrayó que más allá del componente social, el evento abrió posibilidades concretas de articulación institucional. “En estos escenarios, alrededor de un tinto, se gestan proyectos de investigación, estrategias de colaboración con el CIAT, con Cenicafé y con otras instituciones. Desde lo académico y lo social, ha sido un éxito. La retroalimentación de quienes hoy están en el sector productivo y académico es fundamental para generar procesos de cambio y fortalecer la universidad”, agregó.
Uno de los momentos más emotivos estuvo a cargo del egresado Daniel Chica Díaz, quien resaltó el impacto social de la formación recibida. “Lo que aprendimos aquí está directamente relacionado con el bienestar de las familias caficultoras y campesinas de Colombia. No se trata solo de productos agrícolas, sino de biodiversidad, medio ambiente y conservación del agua. En la Universidad de Caldas aprendimos a generar desarrollo, progreso, paz y bienestar. Más que una formación académica, fue una formación para la vida”, indicó.