Actualmente tres sectores de Manizales se encuentran en nivel de alerta amarilla por acumulados de lluvia superiores a los 200 milímetros, mientras que el resto de estaciones presentan registros inferiores a este umbral, reportó El Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres al cabo de una sesión ordinaria con el objetivo de analizar el comportamiento hidrometeorológico reciente en Manizales, las afectaciones registradas durante las últimas semanas y las acciones de reducción del riesgo que se vienen implementando en el municipio.
El director de la Unidad de Gestión del Riesgo, Diego Armando Rivera Gutiérrez, explicó que las precipitaciones presentadas están asociadas al ingreso de frentes fríos al Caribe y su influencia en la región Andina. “Esto aún no implica que Manizales tenga que modificar su nivel de alerta, sin embargo, como comunidad debemos estar muy atentos”, agregó Rivera Gutiérrez.
En la sesión se socializaron las acciones adelantadas durante el año 2025 en materia de gestión del riesgo, entre ellas el fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana, los procesos de conocimiento para la toma de decisiones, las visitas técnicas a sectores con condiciones de riesgo, las obras de mitigación ejecutadas, el programa Guardianas de la Ladera, la atención de emergencias y el trabajo articulado con las entidades operativas. Asimismo, se destacó el reconocimiento otorgado por Naciones Unidas a Manizales como Nodo de Resiliencia.
Frente a la actual temporada de lluvias, el director indicó que se mantendrá un monitoreo permanente de los acumulados de precipitación. “sí, más del 50 % de las estaciones alcanzan el nivel de alerta amarilla, realizaremos nuevamente sesión del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo para tomar las decisiones correspondientes. La comunidad juega un papel muy importante en este proceso”, puntualizó.
El Consejo hizo un llamado a la ciudadanía a mantenerse alerta, especialmente ante la posibilidad de lluvias intensas en cortos periodos de tiempo. Se recomienda verificar canales, cunetas, bajantes y techos de las viviendas, así como reportar cualquier novedad a la línea 119 del Cuerpo Oficial de Bomberos, especialmente en zonas de ladera, áreas con deforestación o taludes inestables.