Historia del pasodoble Feria de Manizales

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Por Germán Ríos Martínez

Los pioneros de la Feria de Manizales liderados por el odontólogo Óscar Hoyos Botero, en 1954, contactaron en México a Agustín Lara,  le pagaron tiquetes aéreos de ciudad de  México a la capital caldense para que compusiera la música del Poema Feria de Manizales, pero “El Flaco” se la pasó bebiendo y no salió con nada. Lara había compuesto varios pasodobles que fueron furor en España

Después de la celebración del Centenario, 1951, comenzó a concebirse una feria que guardara similitudes con las fiestas de Sevilla, España, y fue en 1954 cuando se le encomendó al poeta Guillermo González Ospina la composición de un bambuco alusivo a la feria. Había nacido en Belén de Umbría, pero cuando le resultó un cargo en la Contraloría General de la República, se estableció en Manizales, donde murió trágicamente al ser alcanzado por la cornisa de un edificio que le cayó sobre su humanidad, en medio de un temblor de tierra en junio de 1962.

A Manizales había venido varias veces “El Empastre”, una espectacular banda de música de Valencia, España, la cual hacía una gira anual por Suramérica y la que se presentó en el abrebocas de varios festejos taurinos en Manizales. Oscar Hoyos Botero y Roberto Cardona Arias, los más encumbrados gestores de la Feria, le remitieron la letra del poema al director de la agrupación española cuando se encontraba en Bogotá, quien a su vez se la entregó  al concertino de la agrupación, el maestro Juan Mari Asíns. Corría enero de 1955, y fue en la enfermería de la Plaza de Toros La Santamaría, donde Asíns compuso la música para nuestro pasodoble, un día viernes. Al domingo siguiente se interpretó por primera vez en ese escenario,  Feria de Manizales. El 26 de enero de ese año, se escuchó  en la Plaza de Toros de Manizales, durante la primera feria.

Al poco tiempo vino a Manizales una agrupación española que traía Cantaoras, entre quienes figuraba Conchita Lirio, quien de Manizales viajó exclusivamente a Medellín, para grabar por primera vez la versión de nuestro pasodoble, con el sello Sonolux, como lo recuerda Hernán Giraldo Trujillo, periodista y Abogado, quien no solo ha recopilado esta historia, sino que conserva cerca de cuarenta interpretaciones distintas del pasodoble y, de ahí en adelante llegaron muchas versiones. Giraldo  prepara un ensayo sobre este tema.

A raíz del triunfo de Luz Marina Zuluaga en el reinado mundial de la belleza en Miami Beach,1958, que fue un detonante espectacular para que la Feria de Manizales se hiciera famosa, Eucario Bermúdez aprovechó su voz extraordinaria y la grabó a modo de poema. Bermúdez era el personaje más sobresaliente de la radio Manizaleña, director artístico de Transmisora Caldas, una emisora propiedad de don Ignacio Escobar, quien por aquel entonces trajo de España directamente a Pepe Bermejo de la Fuente, para que narrara las primeras corridas de toros.

Posteriormente el pasodoble Feria de Manizales fue interpretado y grabado en acetato por el Trío Morales Pino, el Niño de Purchena, un sevillano que vino a Manizales con las compañías de Zarzuela que se instalaban en el Parque Caldas, con su respectiva caseta; Purchena conoció el Pasodoble Feria de Manizales, le introdujo magistralmente arreglos en flamenco y dejó para la posteridad nuestro himno en ese aire tan español como la manzanilla. Allí se escuchan las voces de las cantaoras sevillanas Luisa Soler y Edith Linares. Parte de los acordes de esa canción –lo recuerda Hernán Giraldo- fueron extraídos de un poema de Manuel Benítez Carrasco, quien también había actuado, como sus compatriotas, en una caseta. “El ron y la manzanilla se emborrachan en barrera, y al brazo de Sevilla, se visten de ruana y mantilla”, dice una de las estrofas de esa versión que cada vez se escucha menos.

Cuando hablamos de Sevilla, debemos recordar que la Feria de Manizales se inspiró en las fiestas de esa ciudad española, que tuvo entre sus atractivos las famosas casetas donde se hacían las ferias ganaderas. Cada caseta llevaba el nombre de los toreros sevillanos como El Espartero, Rafael Gómez Ortega y su hermano José Gómez Ortega, Bombita, etc.

Otra versión magistral fue la del maestro Guillermo González Arenas, -1923-2016- director de la orquesta Italian Jaz, un manizaleño quien recibió las primeras lecciones de música del maestro Francisco “Pacho” González, su padre. El Maestro Guillermo compuso para cantantes nacionales y extranjeros tan renombrados como Helenita Vargas, Carlos Julio Ramírez, Juan Legido, Daniel Santos y Felipe Pirela.

También han interpretado Feria de Manizales Olimpo Cárdenas, Juan Legido, “El Gitano Señorón”, Carlos Julio Ramírez, Armando Moreno, cantante de tango quien residió en Manizales durante algún tiempo, la Banda Nacional de Colombia, la Orquesta Filarmónica de Bogotá, la Orquesta Filarmónica de Colombia

La Fábrica de Tejidos Única le regaló a Manizales un disco con doce versiones distintas del Pasodoble, incluidas las de Conchita Lirio, Eucario Bermúdez, la Italian Jaz y La Banda Nacional de Colombia.

Son más de cuarenta versiones distintas que se han grabado con el Pasodoble Feria de Manizales, el himno de la feria, aquel tema que nos eriza la piel y humedece los ojos cuando lo escuchamos por fuera del terruño.

 

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