Por: Quehacer Cultural
El Vicerrector de Proyección Universitaria, Darío Arenas Villegas, presidió la ceremonia de graduación de la segunda cohorte del proyecto Universidad Intergeneracional de la Universidad de Caldas, paradigma en Colombia por ser uno de los más relevantes por su cobertura, calidad y cantidad de cursos, creación de redes de afecto y alianzas institucionales entre las universidades del país.
Se graduaron 750 personas, triplicando los 290 graduados de la primera cohorte. En enero de 2026 se abren las inscripciones para 1.500 aspirantes a 50 cursos. “Desde este proyecto creemos que el aporte de la Universidad de Caldas a Manizales y a Caldas es empezar a construir territorios basados en el cuidado, basados en el aprendizaje y basados en la solidaridad”.
Estas fueron las palabas de Arenas Villegas, líder de la Universidad Intergeneracional de la Universidad de Caldas:
Quiero saludarlos de manera muy especial a nombre de nuestra institución, también saludar a las familias, a los amigos, a la red de apoyo que nos acompaña porque estos son logros, que, sin lugar a dudas, no se alcanzan de manera solitaria y si se celebran desde un colectivo y acompañados tienen mucho más significado. Espero que de verdad sea un día de celebración para ustedes porque lo es para nosotros.
A mí me alegra mucho que, después de cuatro meses de haber continuado este proceso y este programa, se nos esté volviendo paisaje, y no lo digo en el sentido objetivo negativo que usualmente usa esta frase, sino que lo digo en el sentido de que empieza a ser parte de nuestra vida, empieza a ser parte de nuestra cotidianidad y lo empezamos a sentir como propio.
El hecho de que una universidad como esta, después de 82 años, empiece a volver cotidiano que estudien, que se formen, que habiten y que se gradúen personas mayores en la universidad nos alegra sobremanera porque también lo hemos empezado a volver paisaje para nuestros estudiantes, nuestros empleados, nuestros docentes y todo el personal que compone la Universidad de Caldas. Verlas y verlos a todos ustedes todos los días aquí, yendo al salón de clase, asistiendo a las diferentes actividades, estando y compartiendo en las cafeterías a mí y a muchos de nosotros se nos ha vuelto normal. Este remolino de relaciones que hemos venido tejiendo, porque aquí hay muchos empleados de la universidad, pensionados, ex-docentes, padres de docentes o estudiantes, nos empieza a liberar de verdad el alma y el corazón.
También se nos está volviendo paisaje trabajar con aliados. Los primeros son las personas que desde adentro de la institución han dicho sí a este programa y han brindado todo su apoyo. Los docentes que han levantado la mano para adecuar sus contenidos y pedagogías; el personal administrativo maravilloso que nos ha acompañado desde el inicio, todas las personas que, desde lo administrativo, desde lo psicosocial, desde la sistematización, hacen posible este programa. Pero también aliados como Procaldas, el Ceder, la Fundación Luker y otros que nos han acompañado. Esto nos ha permitido potenciar mensajes que han estado aquí desde hace muchas décadas y sobre todo potenciar y dar visibilidad a conocimientos adquiridos con décadas de investigación y de trabajo de campo.
Hoy, estimados y estimadas estudiantes, la Universidad de Caldas se reafirma como la principal institución de educación del país en la formación de personas mayores. Y hoy nos ratificamos también como la principal universidad del país en promover la educación intergeneracional y eso nos llena de muchísimo orgullo, porque lo que fue un sueño de hace unos meses, hoy lo estamos logrando.
Vamos a graduar a casi 750 personas, triplicando los graduados de la primera cohorte, donde graduamos cerca de 290. Vamos a estar certificando a personas en 22 cursos y de 23 grupos, lo cual nos va a permitir terminar el año con más de mil personas formadas y certificadas. Es un crecimiento maratónico, pero que ha sido también muy orgánico, la confianza de ustedes nos ha permitido pensar en grande.
Este fue el año de la primera comunidad intergeneracional de estudiantes de la Universidad Intergeneracional. Estuvimos compartiendo con otros sus saberes, pero también trayendo muchas ideas y muchos conocimientos. Y un dato que no es menor, tenemos estudiantes de casi el 85% de los barrios de Manizales. Esto es muy importante porque nos permite ver que estamos efectivamente llegando casi a todas las capas socioeconómicas. Tenemos estudiantes de ocho veredas y de ocho municipios. El curso virtual de inteligencia artificial nos ha permitido formar personas de Neira, de Pereira de Cali, de Bogotá, de Ibagué y de otras ciudades. Esto es para que dimensionemos el sueño y el programa en el cual estamos embarcados.
Tenemos dos retos, uno, como vinculamos a más hombres a estos programas de formación. En las dos cohortes, aproximadamente el 75% de los estudiantes han sido mujeres y el 25% hombres. Así que aquí nos va a tocar hacer un esfuerzo, o por ser más atractivos o por mirar qué es lo que les interesa a los hombres para que haya más acogida por parte de ellos. Y también llegar, ojalá, a los estratos económicos 1 y 2. Es donde realmente tenemos todavía un reto, pero es un reto que vamos a asumir con todo el compromiso para el año 2026.
También este año marca la construcción de una red de alianzas y una red de trabajos importantes. Caldas Hub Intergen con la creación de un plan intergeneracional que tiene metas muy ambiciosas, con el sistema universitario del adulto mayor de Guadalajara, el Centro de Personas Mayores de la Universidad de la Nación Argentina, con la Fundación Saldarriaga Concha, con el CEDER, con la Cruzada Social y todo el ecosistema social de la ciudad.
Y, además, ya que empiezo a hacer estos anuncios, vamos a tener para el próximo año un documental de la Universidad Intergeneracional. Es decir, en una película vamos a ver cuál es el desarrollo y cuáles han sido los impactos. Esto gracias a un grupo de estudiantes de Diseño Visual que levantaron la mano y dijeron queremos dejar en imágenes y queremos inmortalizar esta experiencia para la posteridad.
Estas lecciones aprendidas, pero también los retos que tenemos, se pondrán en diálogo con otras instituciones del país y del mundo. Yo quiero aquí aclarar algo que preveíamos, pero que realmente se ha convertido en algo que nos mueve el corazón, pero que también seguramente está transformando la vida de muchos de ustedes y es que la universidad intergeneracional se está convirtiendo en un programa que crea y consolida amistades reales Es un espacio donde ustedes pueden encontrarse con otros, donde pueden integrarse, donde pueden compartir, donde pueden consolidar su red de apoyos, creo que es de lo más valioso que nosotros les podemos dejar a ustedes, pero también a la región y al territorio. En la universidad hay una profesora que ha estudiado esto toda la vida, se llama Diana Hoyos, del departamento de Filosofía, y nos dice, a través de sus investigaciones, que la amistad es también un espacio donde se cultivan muchas virtudes, donde se cultiva la escucha, donde se cultiva la paciencia, donde se cultiva la generosidad, donde se cultiva la honestidad, donde podemos encontrarnos también con emociones como la frustración, pero aprendemos a identificarlas y a manejarlas, pero además, es un espacio donde no solo llegamos con nuestras virtudes y nuestros valores, sino que en medio de la amistad construimos nuevas virtudes, como la solidaridad, como el cuidado y como el apoyo recíproco.
Pero también la amistad es un espacio donde precisamente se forjan relaciones recíprocas, donde vemos al otro como otro yo, y no simplemente como alguien que me es útil para lograr algo más, sino alguien valioso en sí mismo, y creo yo que este espacio se está convirtiendo en un creador y en un generador de amistades de este tipo que se convierte en una escuela educativa y moral. Pero eso también nos alegra porque hay evidencia científica de que las amistades fuertes y los vínculos positivos entregan más vida, menos enfermedad, mejor memoria, que puede reducir hasta un 40% la depresión y el deterioro cognitivo. Entonces, de verdad, crean que de aquí en adelante nos vamos a pensar mucho más en serio no solo en qué contenidos entregamos, qué metodologías usamos, sino también qué tipo de amistades puede posibilitar la universidad intergeneracional y que la amistad se convierta en parte de la realidad.
Mayor bienestar, menor soledad, menor aislamiento, mayor salud mental y mayor compromiso comunitario nos entrega la amistad. Y la amistad y la cercanía de ustedes con nuestro programa pues también nos llena la vida. Por eso cuando yo veo y escucho de ustedes ya están organizando la novena, cuando veo que están organizando la celebración de finalización del curso, cuando veo las fotos y los videos por fuera de las clases, cuando se acompañan en sus paseos, cuando organizan los recorridos para verse juntos y juntas, cuando después de la clase van y se toman un café, cuando organizan para venir a nuestros conciertos, cuando van a los cierres de expresión teatral, de títulos ancestrales, de caligrafía, de comunicación y marca, etcétera, etcétera de verdad que nos llena el alma.
Finalmente, estimados y estimadas estudiantes, estas relaciones y la amistad son también un lazo político que puede sostener la memoria, la confianza, la esperanza y que puede construir un territorio, instituciones sin lugar a dudas más justas y más equitativas. Y creemos que este es nuestro aporte desde la Universidad de Caldas a Manizales y a Caldas y es empezar a construir territorios basados en el cuidado, basados en el aprendizaje y basados en la solidaridad.
Para el próximo año esperamos tener más de cincuenta cursos, esperamos formar a más de mil quinientas personas, vamos a empezar con un programa denominado Escuela de Verano y vamos a construir cursos a la medida para personas que nos han solicitado aprendizajes muy específicos. Yo por eso los invito y les pido, ahora que estamos haciendo el listado de deseos a las deidades, que cuiden este programa, que lo abracen, que lo protejan, que sean embajadores y embajadoras de él, que nos traigan aliados, que cuando salgan las convocatorias inviten a las personas que ustedes saben pueden ser incluidas. Este programa va a seguir siendo abierto y gratuito.
Ya hemos demostrado que pensar en las personas mayores es pensar en el futuro no solo de los seres humanos sino también en el futuro del territorio. Yo debo confesar que el 2025 ha sido uno de los años más ricos, más bonitos de mi vida y en gran medida se debe a todos ustedes, por lo que nos han entregado, por lo que nos han dado, por lo que se han comprometido. Felicitaciones a todos y a todas, felicitaciones a las familias, gracias por confiar, gracias por creer y gracias por enseñarnos con su ejemplo día a día.