El Concejo de Manizales llevó a cabo el foro ‘Feria de Manizales: Patrimonio, Cultura y Reconversión’, un espacio que marcó la primera piedra desde el diálogo y la conversación frente a una nueva realidad nacional: la entrada en vigencia de la Ley 2385/2024 (“Ley No Más Olé”), que prohíbe las corridas de toros en el país y que, por fuerza mayor, debe cumplirse.
El Concejo reiteró durante toda la jornada que ningún sector económico ni ciudadano puede ser indiferente ante este escenario, que exige transformaciones, alternativas y una visión compartida del futuro de la Feria.
El encuentro reunió a actores institucionales, empresariales, culturales y turísticos, quienes reflexionaron sobre la necesidad de proyectar la Feria de Manizales hacia modelos sostenibles, innovadores y coherentes con los retos que impone el cambio normativo. Tal como se había previsto en la programación oficial, la jornada se desarrolló en dos paneles centrales.
Panel A: La Feria frente a la Ley 2385/2024 – Un diálogo no exento de polémica
El primer panel, ‘La Feria de Manizales frente a la Ley 2385/2024 Cultura y Patrimonio – Ley No Más Olé’, estuvo integrado por la senadora Esmeralda Hernández, el representante Christian Munir Garces Aljure, el vicepresidente de litigio y relacionamiento externo Cristian Stapper, y el gerente de la Promotora de Eventos y Turismo Juan Pablo Marín Jaramillo.
Este espacio, que buscaba analizar el alcance y las implicaciones de la prohibición, no estuvo exento de polémica. Las posturas enfrentadas de la senadora Hernández y el representante Garcés —dos de los más férreos contradictores en el debate nacional sobre el futuro de las corridas de toros— convirtieron por momentos el panel en un intenso debate ideológico.
Aun así, el Concejo insistió en que este es precisamente el punto de partida necesario: dialogar incluso desde el desacuerdo, ante una ley que es de obligatorio cumplimiento.

La senadora Esmeralda Hernández, defensora de la abolición, señaló:
«Aquí hay una cantidad de innovaciones, una cantidad de oportunidades, una cantidad de creatividad y emprendimientos que deben potenciarse en estos escenarios… Mi disposición plena y total para estos espacios de diálogo y construcción, para repensarnos la cultura sin tortura contra los animales. La ley establece tres años de transición, de los cuales nos quedan dos.
Estamos empezando a identificar las cadenas del sector taurino —sastres, zapateros, periodistas taurinos, personas de plazas itinerantes— para invitarles a construir de manera colaborativa un escenario económico distinto, una actividad laboral distinta que no dependa del sacrificio animal, en la que también se sientan cómodos y que esté impulsada por el Gobierno Nacional y articulada con los gobiernos territoriales».
Por su parte, el representante Christian Munir Garces Aljure, defensor de las corridas de toros, declaró:
«Invito a la población de Manizales a exigirle al Gobierno y a los congresistas que prohibieron los toros que garanticen los recursos para subsidiar la Feria, que perderá cerca del 30% de sus ingresos según la propia Alcaldía.
Pienso que aún se pueden salvar los toros, pero si no, tendremos que encontrar diferenciadores para que el turismo nacional y extranjero siga viniendo.
Agradezco y felicito al Concejo de Manizales porque, con esta prohibición, se ha cometido un atropello contra el pueblo, al que no se le consultó. Ahora el gran reto es buscar soluciones; cuenten conmigo».
Panel B: Alternativas culturales, deportivas y de grandes escenarios
El segundo panel, ‘Nuevos ejes feriales: deporte, economía y novedades culturales’, se desarrolló con una mirada orientada a las alternativas posibles desde el sector cultural, deportivo, artístico y de grandes producciones.
Participaron representantes del sector cultural de Cali, de Páramo Presenta y de la academia, quienes exploraron escenarios de reconversión y nuevas propuestas para la Feria.
Durante su intervención, Juan Carlos Gómez, presidente de Cormanizales, advirtió que:
“Difícilmente alguna actividad podrá suplir la derrama económica, turística y de convocatoria que genera la temporada taurina en el marco de la Feria de Manizales”.
Aun así, sus reflexiones se dieron en el marco del llamado del Concejo: construir, desde hoy, las rutas de transformación que exige una ley que deberá cumplirse sin excepción.
Una mirada de renovación desde el turismo
Además, el exministro de Turismo y académico del Externado de Colombia, Arturo Bravo, aportó una visión estratégica sobre cómo la Feria puede renovarse desde el turismo sin perder su identidad cultural. Bravo señaló que es posible construir un modelo de feria más sostenible, inteligente y resignificado, aprovechando los atributos que diferencian a Manizales: su arquitectura tradicional, las artes visuales, su reciente declaratoria como Ciudad Creativa Gastronómica de la Unesco, la cultura cafetera, el turismo de bienestar y termalismo, y las haciendas cafeteras.
Destacó la importancia de atraer nuevos mercados mediante una narrativa renovada basada en la creatividad y la innovación. Subrayó, además, que este ejercicio debe desarrollarse con respeto por la ley y bajo una participación activa de la academia, los sectores productivos y la ciudadanía para construir, de manera colectiva, una nueva Feria de Manizales sin toros, coherente con el mandato institucional y el futuro de la ciudad.

Un foro que abre camino
Ambos paneles fueron moderados por el periodista Frank Solano, y contaron con la participación de invitados locales y nacionales.
El Concejo subrayó en reiteradas ocasiones que este foro marca el inicio de un proceso necesario, basado en la conversación, la escucha y la construcción colectiva ante una ley que impacta la cultura, la economía, el turismo y las tradiciones de Manizales.
Tal como lo expresó la Corporación durante la clausura, la ciudad entra a una fase de reflexión responsable, en la que todos los sectores deberán participar activamente para definir el futuro de la Feria sin desconocer el marco jurídico vigente, destacó la Oficina de Prensa y Comunicaciones del Concejo de Manizales.