El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas Giraldo, recordó la importancia de no olvidar lo sucedido en Armero y de mantener viva la conciencia sobre la prevención.
Indicó que “esa es una de esas tragedias que le tiene que enseñar al país y al mundo entero que no se puede quedar quieto ante la gestión del riesgo. Creo que Manizales ha aprendido mucho; si hay una ciudad que tenga un trabajo serio en este tema, es la nuestra. Tenemos un circuito de alertas tempranas en la cuenca del río Chinchiná, control hidrometeorológico, sistema de acelerógrafos y un mapa de microzonificación sísmica que nos permite actuar con conocimiento y anticipación. Pero con la naturaleza nunca es suficiente: hay que seguir trabajando para que el día de mañana no nos pase algo ni medianamente parecido”.
Manizales reconoce el escenario de riesgo por erupción volcánica como un determinante esencial para la planificación segura de su territorio. Por ello, ha fortalecido sus procesos de articulación con el Observatorio Vulcanológico del Servicio Geológico Colombiano, con el fin de conocer en detalle el comportamiento del volcán y tomar decisiones oportunas conforme a los niveles de alerta establecidos.
La ciudad cuenta con la caracterización del escenario de riesgo, lo que ha permito el diseño de las estrategias y mecanismos en la preparación para la respuesta que incluyen rutas de evacuación, puntos de encuentro, sistemas de alarmas y alertas sonoras ubicadas estratégicamente, como en la desembocadura de río Claro en el río Chinchiná, sector de Cenicafé y en el Kilómetro 41.
“El Plan Municipal de Gestión del Riesgo y la estrategia municipal para la respuesta a emergencia establece los mecanismos de articulación con los municipios del área metropolitana, Gobernación de Caldas y las instituciones nacionales, para garantizar una respuesta coordinada ante cualquier eventualidad. Asimismo, la ciudad se prepara para los procesos de recuperación y rehabilitación que serían necesarios en caso de presentarse un evento natural de gran magnitud“, expresó el director de la Unidad de Gestión del Riesgo de Manizales, Diego Armando Rivera Gutiérrez.
Actualmente el volcán Nevado del Ruiz se encuentra en nivel de alerta amarilla debido a su inestabilidad. Este comportamiento recuerda la importancia de mantenerse informados y preparados, pero también de entender que el volcán hace parte del entorno natural de la región. Los manizaleños debemos aprender a convivir con él, reconocerlo como un símbolo del patrimonio ambiental y valorar su presencia como parte esencial de quienes lo habitan, destaca la información de la Unidad de Divulgación y Prensa de la Alcaldía de Manizales.