Durante la segunda sesión del Consejo Seccional de Estupefacientes de este año, el secretario de Gobierno de Caldas, Jorge Andrés Gómez Escudero, junto a su equipo de la Unidad de Seguridad y Convivencia y la Dirección Territorial de Salud, socializó los avances obtenidos en las mesas interinstitucionales que desarrolla desde inicios del año. Estos son un insumo importante para la elaboración del Plan de Intervención y las líneas de trabajo integral en el departamento.
Entre los objetivos de estas articulaciones se destacan la prevención, la reducción del consumo de sustancias psicoactivas y la afectación a las rentas criminales. La intervención de los diferentes sectores será esencial para abordar de manera integral la problemática.
La jornada contó con la participación de delegados del Ministerio de Justicia y del Derecho, la Dirección Territorial de Salud, la Alcaldía de Manizales, organismos de seguridad y control, la Fuerza Aérea, Migración Colombia, el Instituto de Bienestar Familiar, Parques Nacionales y Naturales de Colombia, la Defensoría del Pueblo, el SENA, la DIAN y Medicina Legal.
Estos actores permitieron la integración intersectorial para analizar y recopilar datos sobre el fenómeno de las sustancias psicoactivas, no solo desde la perspectiva del consumo, sino también desde la salud mental, circunstancia estrechamente relacionada con la oferta y demanda de estupefacientes.
“Continuamos trabajando desde diferentes frentes de acción: articulando acciones para la prevención con nuestra estrategia de intervención en los territorios “Caldas Más Seguro, Compromiso de Todos”, la cual está enfocada en prevenir el consumo y evitar que más niños y jóvenes caigan en los tentáculos de las organizaciones criminales; también reactivamos la línea 106 y estamos promoviendo acciones para aportar a la salud mental de los niños, niñas y jóvenes”, afirmó Gómez Escudero.
El funcionario resaltó el compromiso interinstitucional en materia de prevención y en el que cada una de las entidades que hace parte de este consejo aporta – desde sus capacidades- al desarrollo de un plan de acción que permita reducir la oferta de drogas en el Departamento y mitigar los riesgos a los que se ven abocados niños, niñas, adolescentes y jóvenes.