‘Habūb’ y ‘Perderse’ llegan al Festival Internacional de Teatro de Manizales

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Dos obras que representan miradas distintas al clásico de Jose Eustasio Rivera La Vorágine estarán en el Festival Internacional de Teatro de Manizales, hoy lunes 2 de septiembre.

Enmarcadas en el proyecto ‘Vorágine Expandida’, que produce a lo largo del 2024 una serie de obras de artes escénicas con las que se celebra el centenario de esta novela, Habūb, escrituras de arena y agua y Perderse, una visita a La Vorágine llegarán a la capital de Caldas, gracias a la Red Nacional de Teatros y Escenarios Culturales que impulsa el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella.

  «La programación del Centro Nacional de las Artes no sólo ocurre en Bogotá. También, a partir del ejercicio que estamos haciendo con la Red Nacional de Teatros y Escenarios Culturales, estamos llegando a diferentes regiones del país», dice Xiomara Suescún, directora del Centro Nacional de las Artes. Explica que la circulación de las coproducciones empezó con Habūb en el norte del Tolima, en Lérida y en Honda en el La Magdalena Fest, seguida de una función de la obra Solo cuando tengas frío de Siempreviva Teatro en Bucaramanga la semana pasada. Ahora es el turno de Manizales.

 Habūb, escrituras de arena y agua es una apuesta artística producida por el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella y el ensamble interdisciplinario y multimedial de artes escénicas La Quinta del Lobo, que inaugurará oficialmente el Festival Internacional de Teatro de Manizales en el Teatro Fundadores a las siete de la noche.

La obra, dirigida por Carmen Gil Vrolijk, busca hacer visible de forma simbólica la conexión entre el desierto del Sahara en África y el Amazonas en América del Sur, con una puesta en escena que plantea una forma de narrar la selva desde el arte, incluyendo las voces de sus habitantes y no solamente las de los colonos y el hombre blanco. Es un proceso artístico de investigación y escucha de la compañía La Quinta del Lobo, plasmado en una experiencia en la que interactúan imágenes, música en vivo, elementos tecnológicos y artistas multidisciplinares, llevando a los asistentes por una travesía intercontinental.

En su temporada de estreno en Bogotá agotó boletería y ahora llega a Manizales. «Para nosotros es muy importante articular nuestra práctica artística al trabajo en diversos territorios, con poblaciones, y acceder, compartir, comunicarse con otros públicos, con otras gentes, con otras formas de pensar. Estas iniciativas son posibles gracias a que existe una visión global desde el Ministerio de las Culturas, desde el Centro Nacional de las Artes, desde nosotros como universidad (Los Andes) y como artistas, para entender que hay otras dinámicas y otros lugares. Es muy emocionante poder ir a esas otras regiones y saber qué piensa la gente», dice Gil Vrolijk.

Por su parte, Perderse, una visita a La Vorágine es una coproducción del Centro Nacional de las Artes con el Teatro Petra, dirigida por Fabio Rubiano, quien explica que el título se debe a que la compañía se tomó ciertas licencias para lograr la curva dramática dentro de la historia de los personajes.

«Nos concentramos en todos los papeles que se mandaban para que se tomaran las decisiones de las atrocidades que se cometían en la selva, pues todos los hechos atroces que sucedieron hace 100 años allí fueron decididos en oficinas de este país y de Europa», explica el director.

Con un elenco de lujo compuesto por Marcela Valencia, Julián Román, Lucho Velasco, Liliana Escobar, Juan Diego Marín y Alejandra Chamorro, en Perderse, la discusión académica gira en torno a si el libro de Rivera es una historia sobre política, sobre la selva, sobre el amor o sobre los indígenas; conversaciones que muestran cómo los temas originales de la obra siguen vigentes, principalmente el extractivismo y todos los conflictos y dolores que esta conlleva en las poblaciones donde existen los fenómenos de explotación.

Las dos obras se presentan en el marco de la Vorágine Expandida, un proyecto que, a través de las artes escénicas y encuentros culturales busca proyectar el universo de esta novela y la conexión del Amazonas con el planeta. «La Vorágine Expandida nos ha permitido traer al centro de la conversación la reflexión sobre el Amazonas, sobre el cuidado de la vida y sobre los Pueblos Originarios», concluye Xiomara Suescún.

 

 

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