El periodismo debe recuperar su reconocimiento como profesión al servicio de la democracia

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El Club de Periodistas de Manizales, fiel a su compromiso histórico con la libertad de prensa, el derecho ciudadano a la información y la defensa de los principios democráticos, hace un respetuoso llamado al Congreso de la República de Colombia para que abra un amplio debate nacional y estudie la expedición de una legislación que reconozca nuevamente al periodismo como una profesión de interés público, dotada de responsabilidades éticas, académicas y sociales, propias.

Durante décadas, mediante la Sentencia C 087 de 1998, de la Corte Constitucional, el ejercicio periodístico en Colombia ha sido objeto de interpretaciones jurídicas que, al privilegiar la protección de la libertad de expresión como derecho fundamental de todos los ciudadanos, concluyeron que el periodismo no debía ser considerado una profesión sino un oficio, abierto al libre ejercicio de cualquier persona.

Sin desconocer la importancia de la libertad de expresión, principio esencial del Estado Social de Derecho consagrado en el artículo 20 de la Constitución Política, consideramos necesario que el país reabra esta reflexión a la luz de los profundos cambios tecnológicos, culturales y sociales que hoy afectan la calidad de la información y la salud democrática de la Nación.

La libertad de expresión pertenece a todos los ciudadanos. Sin embargo, el periodismo profesional constituye una función social especializada que exige competencias académicas, rigor metodológico, responsabilidad ética, capacidad de verificación, protección de fuentes, independencia crítica y compromiso con la verdad. Confundir ambos conceptos conduce a una peligrosa simplificación.

Todos los ciudadanos tienen derecho a expresar sus opiniones, pero no toda expresión constituye periodismo. De la misma manera, todos los ciudadanos son titulares del derecho fundamental a la salud, pero ello no significa que cualquier persona pueda ejercer la medicina sin formación, acreditación y responsabilidad profesional. La diferencia es clara: una cosa es el titular del derecho y otra muy distinta el garante especializado de ese derecho.

Los periodistas profesionales desempeñamos una función social que contribuye a garantizar el derecho colectivo a recibir información veraz, imparcial, contextualizada y pluralista. Nuestra labor no se limita a expresar opiniones, sino a investigar, contrastar fuentes, verificar hechos y ofrecer a la sociedad elementos confiables para la formación de la opinión pública.

Por ello, preocupa que, en una época marcada por la desinformación, las noticias falsas, la manipulación digital y la proliferación indiscriminada de contenidos sin verificación, la profesión periodística carezca de un marco normativo moderno que reconozca su valor social y promueva estándares de calidad informativa.

Nuestra solicitud no busca restringir la libertad de expresión, privilegio irrenunciable de toda sociedad democrática, al contrario, proponemos fortalecerla mediante el reconocimiento de la labor profesional de quienes, mediante formación especializada y códigos de ética, asumimos la responsabilidad de servir a la verdad y al interés público.

El Congreso de la República posee la facultad constitucional de debatir y expedir leyes que desarrollen los derechos fundamentales y las profesiones. La propia jurisprudencia constitucional ha reconocido que el legislador puede regular materias de interés social, siempre que respete los principios y valores de la Constitución.

En consecuencia, solicitamos respetuosamente a los honorables senadores y representantes a la Cámara:

Abrir un debate nacional sobre el impacto que ha tenido la desprofesionalización jurídica del periodismo en Colombia.

Escuchar a las Facultades de Comunicación Social y Periodismo, organizaciones gremiales, medios de comunicación, académicos, juristas y periodistas en ejercicio.

Estudiar la viabilidad constitucional de una ley moderna que reconozca el carácter profesional del periodismo sin menoscabar la libertad de expresión de todos los ciudadanos.

Establecer mecanismos que fortalezcan la formación académica, la ética profesional, la responsabilidad social de los medios y la protección del derecho ciudadano a una información de calidad.

Promover un estatuto que dignifique el ejercicio periodístico y contribuya a combatir la desinformación y las prácticas que deterioran la credibilidad pública.

El periodismo constituye uno de los pilares fundamentales de la democracia. Allí donde se debilita el periodismo profesional, se fortalecen la desinformación, la manipulación y el engaño.

La defensa de la libertad de expresión no exige renunciar al reconocimiento del periodismo como profesión, por el contrario, ambas garantías pueden coexistir y complementarse en beneficio de la sociedad.

El Club de Periodistas de Manizales invita a los poderes públicos, a la academia, a los medios de comunicación y a la ciudadanía, a participar en esta reflexión nacional, convencidos de que una democracia sólida requiere no solamente ciudadanos libres para expresarse, sino también periodistas preparados para informar con rigor, independencia, responsabilidad y compromiso ético.

Club de Periodistas de Manizales

 

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