Caldas ofrece escenarios de observación de aves desde los bosques tropicales hasta los ecosistemas de alta montaña

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Con información de Cotelco Caldas

Desde los jardines y fragmentos de bosque de las zonas cálidas hasta las reservas de bosque altoandino y los paisajes de páramo, Caldas reúne escenarios naturales que convierten la observación de aves en una experiencia de conexión con la biodiversidad. Esta riqueza será protagonista del Décimo Cuarto Congreso de Aviturismo, que tendrá su sede académica en el Recinto del Pensamiento, en Manizales.

De acuerdo con el portal oficial del evento, las 15 localidades de observación se distribuyen en un gradiente altitudinal que va desde los 1.000 hasta los 4.100 metros sobre el nivel del mar. La oferta incluye proyectos ecoturísticos, reservas naturales, haciendas cafeteras y espacios dedicados a la conservación, con recorridos que permiten reconocer diferentes ecosistemas y buscar especies de interés para observadores y fotógrafos de naturaleza.

Recorridos entre jardines, bosques y paisajes cafeteros

Entre las alternativas se encuentra Finca Romelia Orchids & Birds, ubicada en el sector de La Cabaña, a unos 45 minutos de Manizales. Este proyecto ecoturístico familiar integra el cultivo de orquídeas, cítricos y aguacate con fragmentos de bosque. Sus jardines, senderos y comederos ofrecen espacios para la observación y fotografía de aves. El portal del Congreso reporta 221 especies para esta localidad.

Otra opción es Tinamú Birding, en el sector de San Peregrino, a unos 30 minutos de la capital caldense. Esta reserva privada de bosque húmedo tropical cuenta con senderos, jardines y espacios especializados para la fotografía de naturaleza. Allí se reportan 275 especies de aves.

Por su parte, Hacienda Venecia, situada cerca de la Autopista del Café, combina la tradición cafetera con jardines, árboles nativos, manantiales y fragmentos de bosque conservado. A unos 20 minutos de Manizales, registra 229 especies de aves.

A esta oferta se suma Ríoclaro Finca Don Miguel, ubicada en Villamaría, a aproximadamente 60 minutos de Manizales, con ingreso por Chinchiná. Este proyecto ecoturístico familiar hace parte de la iniciativa regional La Ruta del Cóndor y combina fragmentos de bosque con cultivos locales. Sus jardines, senderos, comederos y parches de bosque permiten realizar actividades de observación y fotografía. Según el portal oficial, registra 243 especies y presenta un nivel de dificultad medio.

En la vía hacia Neira también se encuentran Bosques de la Pradera y Tominejo Ecolodge, dos alternativas que permiten conocer la relación entre la restauración ecológica y la presencia de aves. El primero cuenta con jardines, invernaderos, más de 3.000 orquídeas y áreas de bosque en proceso de reforestación. El segundo desarrolla un proceso de recuperación ambiental en un antiguo terreno ganadero, donde se han establecido más de 7.000 árboles nativos. El Congreso reporta 199 especies para Bosques de la Pradera y 151 para Tominejo Ecolodge.

Reservas naturales y experiencias especializadas

Para quienes buscan recorridos en ecosistemas de montaña, Lodge Paraíso Verde ofrece una experiencia de aviturismo a unos 10 minutos del centro de Manizales, en la vereda Cuchilla de los Santa, vía La Linda. Este ecohotel cuenta con siete hectáreas de terreno y cuatro kilómetros de senderos ecológicos, en un entorno de selva muy húmeda premontana. Sus espacios permiten observar y fotografiar aves en jardines, comederos y áreas de bosque. La localidad registra 202 especies y tiene un nivel de dificultad medio.

En la Reserva Río Blanco se encuentra Owl’s Watch, un predio de 80 hectáreas de bosque nativo, ubicado a unos 30 minutos de Manizales y a 2.600 metros sobre el nivel del mar. Este espacio está equipado con escondites fotográficos (hides) y plataformas diseñadas para facilitar la observación de aves residentes, endémicas y migratorias. Sus senderos y puntos especializados para fotografía permiten desarrollar recorridos en medio del bosque andino. El portal oficial reporta 189 especies y clasifica la experiencia con dificultad media.

También hace parte de esta oferta Cantares Reserva Natural, un santuario de 36 hectáreas de bosque andino situado en el entorno de Río Blanco. Sus jardines y senderos permiten explorar un ecosistema que alberga diferentes especies de fauna silvestre. La localidad registra 150 especies de aves.

A estas alternativas se suma la Reserva Forestal Protectora Bosques CHEC Cedral, ubicada a unos 20 minutos de Manizales, por la vía al Magdalena. Sus 3.893 hectáreas de bosques altoandinos forman un corredor biológico de importancia regional y ofrecen condiciones para la observación de aves en ambientes de montaña. Según el portal del Congreso, allí se reportan 284 especies.

Alta montaña: bosques altoandinos y ecosistemas de páramo

La experiencia también incluye localidades de mayor elevación, donde las condiciones climáticas y los ecosistemas ofrecen otras oportunidades para el avistamiento.

La Reserva Río Blanco, reconocida por su importancia para el abastecimiento de agua de Manizales, abarca bosques altoandinos y subpáramos. Con una altitud que va de los 2.250 a los 3.800 metros sobre el nivel del mar, registra 393 especies de aves y ofrece recorridos para la observación y fotografía de naturaleza.

Por su parte, El Color de mis Rêves, un proyecto de alojamiento tipo glamping ubicado a unos 40 minutos de Manizales por la vía antigua al Nevado del Ruiz, se encuentra a 2.800 metros de altitud. Rodeado de bosque montano y altoandino, cuenta con puntos de interés para la fotografía especializada y reporta 107 especies de aves. El recorrido está clasificado con dificultad alta, debido a las condiciones del terreno y del clima, por lo que requiere preparación y vestuario apropiados para el frío.

Otra localidad destacada es Hacienda el Bosque, ubicada a unos 30 minutos de Manizales por la vía hacia Bogotá. Su altitud, entre los 2.800 y los 3.900 metros sobre el nivel del mar, permite encontrar ambientes de producción ganadera y lechera, bosques altoandinos y áreas de páramo. El predio cuenta con más de 40 años de conservación familiar y protege más de 25 nacimientos de agua. Allí se reportan 139 especies de aves y los recorridos presentan dificultad media-alta, con temperaturas que pueden oscilar entre los 10 y los 13 °C.

La ruta por la vía al Nevado del Ruíz y el sector de Laguna Negra-Brisas y el Hotel Termales del Ruíz, permite conocer ambientes de bosque enano, páramo y sistemas lagunares, en altitudes que alcanzan los 4.100 metros sobre el nivel del mar. En este sector, la observación requiere especial atención a las bajas temperaturas, la altitud y las condiciones cambiantes del clima.

Planifica la experiencia de aviturismo

Las localidades del Décimo Cuarto Congreso de Aviturismo presentan distintas condiciones de acceso, altitud, clima y dificultad. Por eso, antes de elegir una salida, se recomienda revisar las características de cada recorrido, las especies reportadas, el transporte disponible y los requerimientos de vestuario y protección frente al clima.

En los recorridos de alta montaña es especialmente importante llevar ropa abrigada, impermeable y calzado adecuado. Algunas experiencias tienen restricciones para menores de edad, adultos mayores o personas con afecciones cardíacas, respiratorias o dificultades de movilidad, por lo que se deben consultar las recomendaciones específicas de cada lugar.

Con esta diversidad de escenarios, el Congreso de Aviturismo invita a descubrir la riqueza natural de Caldas y a reconocer el valor de los ecosistemas que hacen del territorio un destino para la observación y fotografía de aves.

Las localidades, sus características y las recomendaciones oficiales se pueden consultar en: https://www.avescaldas.com/sitios-observacion-aves/

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