Con más de 25.800 paneles solares, San Francisco y Doña Juana ya están generando energía en Caldas

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Con más de 25.800 paneles solares instalados las plantas San Francisco y Doña Juana ya están transformando la radiación solar en electricidad, consolidando una nueva etapa para la empresa y ampliando las posibilidades de generación de energía renovable en la región.

Un nuevo capítulo para la generación de energía en CHEC

La entrada en generación de estas plantas representa un avance estratégico para CHEC Grupo EPM. Además de incorporar una nueva fuente renovable a su portafolio, permite fortalecer las capacidades técnicas de sus equipos, desarrollar conocimientos en tecnología fotovoltaica y avanzar hacia una matriz de generación más diversificada y resiliente.

San Francisco, ubicada en Palestina-Caldas, inició pruebas el 9 de febrero de 2026 y entró en operación el 27 de julio. Cuenta con 13.328 paneles solares y una capacidad pico instalada de 8,26 MWp. Su generación anual proyectada es de aproximadamente 10 GWh y se conecta a la Subestación Ínsula mediante infraestructura eléctrica de 33 kV.

Doña Juana, ubicada en La Dorada también en Caldas, inició pruebas el 19 de marzo y entró en operación comercial el 3 de julio del mismo año. Dispone de 12.516 paneles solares y una capacidad pico de 7,76 MWp, con una generación anual estimada de 7,5 GWh. Su energía se integra al sistema a través de la Subestación Dorada Norte.

En conjunto, las dos plantas suman 25.844 paneles solares y 16,02 MWp de capacidad pico instalada, fortaleciendo la diversificación de la matriz energética de CHEC y complementando su experiencia en generación hidráulica.

Mucho más que energía: Desarrollo y sostenibilidad para Caldas

El impacto de San Francisco y Doña Juana va más allá de la electricidad que producen. Durante su construcción, los proyectos contribuyeron a dinamizar la economía regional, con aproximadamente 250 empleos reportados en la zona, oportunidades de contratación de mano de obra local y espacios de relacionamiento con las comunidades. La protección del entorno también fue protagonista. En Doña Juana se rescataron y reubicaron 579 animales vertebrados, principalmente peces, mientras que en San Francisco se desarrollaron actividades de protección del patrimonio arqueológico que permitieron identificar 878 fragmentos, 13 piezas completas y 26 elementos líticos. A estas acciones se sumaron la gestión responsable de residuos, el aprovechamiento de materiales reciclables y las medidas de compensación ambiental, integrando el desarrollo de infraestructura energética con el cuidado del territorio.

 

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