Por: Germán Ríos Martínez
Con profundo pesar Manizales recibió al amanecer de este martes la noticia relacionada con la muerte del Periodista Carlos Ernesto Gonzalez Alzate, quien en agosto del año pasado cumplió 90 años de edad. Estuvo a punto de vestir los hábitos en el Seminario Mayor de Pasto, pero una voz superior lo hizo retornar a la vereda Llanitos de Villamaría, donde dirigía una escuela de carácter público. Fue allí precisamente donde afloraron sus dotes de dirigente deportivo, cuando creo un torneo de fútbol interveredal.
Establecido en Manizales, fue director de la Oficina de Extensión Cultural del Municipio de Manizales, una dependencia que tenía bajo su cargo la biblioteca y todas las instalaciones del estadio, incluidos el coliseo cubierto y las canchas y el Club de Tenis.
También administró la imprenta departamental y el Teatro Fundadores. En su billetera portaba orgulloso un carné como reportero volante del Radionoticiero Ya, el informativo de Transmisora Caldas, dirigido por el ´periodista Orlando Cadavid.
González Alzate fue Jefe de Redacción del diario La Patria, donde tuvimos la grata oportunidad de disfrutarlo como superior inmediato. En las páginas deportivas escribió durante años una columna deportiva que aparecía con el seudónimo de Fierabras.
También fue comentarista deportivo en radio, y entrevistador del canal de televisión UNE. Su tartajeo cotidiano desaparecía como por encanto cuando se enfrentaba a un micrófono o a los reflectores.
Su esposa fue doña Alba Cardona, unión de la cual sobreviven cinco hijos. Procedía de una familia de quince hermanos, todos muy apreciados en la región, pero el de mayor notoriedad es Alvaro, directivo del fútbol profesional colombiano.
Todo lo que hizo Carlos Ernesto lo hizo bien, pero fue ante todo un extraordinario ser humano como hijo, padre, esposo, abuelo, ciudadano, funcionario público y periodista. Recibió merecidamente el Premio Nacional de Periodismo Ciudad de Manizales en la categoría Vida y Obra. Gerima