Periodismo taurino en radio, un ejercicio que se debilita

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Por: Eduardo Aristizábal Peláez.

La radio taurina en Colombia tuvo legendarias figuras del periodismo, que marcaron época y se convirtieron en referentes de la profesión. Voces como las de Eduardo de Bengoechea y Baraya, Hernando Espinosas Y Bárcenas, Pepe Bermejo de la Fuente, Roberto Cardona Arias, Ramón Ospina Marulanda, Hernán Restrepo Duque, Vicente Gallego Blanco, Orlando Pion Noya, Paco Luna, Alberto Lopera Loperita. Guillermo Rodríguez Muñoz, Oscar Hernán Correa Victoria, Paco Ayala, Pepe Valencia, Iván y Julián Parra Díaz, entre otros, que acompañaron a generaciones de aficionados desde los palcos de Caracol, RCN y Todelar. Sus narraciones no solo describieron las faenas, sino que construyeron memoria cultural y consolidaron el periodismo taurino como un género legítimo dentro de la tradición radial del país.

La crónica.

Las transmisiones radiales de las corridas de toros, cuando son realizadas por periodistas de verdad, constituyen un ejercicio genuino y profesional de la actividad. La crónica, género que se nutre de la narración en orden cronológico, permite al oyente seguir paso a paso lo que acontece en la plaza. Cada lance, cada muleta, cada ovación se convierte en palabra viva que transporta al público, al corazón de la faena.

El reportaje.

Pero la riqueza del periodismo taurino no se limita a la crónica. El reportaje amplía el horizonte, conjuga información precisa, comentarios oportunos, entrevistas con protagonistas y análisis de contexto. Así, la transmisión radial se transforma en un mosaico completo que refleja no solo lo que ocurre en el ruedo, sino también lo que se vive en los tendidos y en la cultura que rodea la fiesta.

Periodismo verdadero

En este ejercicio se cumplen los fines esenciales del periodismo: Informar, al narrar con rigor lo que sucede. Opinar, al ofrecer interpretaciones y valoraciones críticas. Educar, al explicar tradiciones, técnicas y significados. Distraer, al brindar emoción y entretenimiento a la audiencia. Promover campañas, al abrir espacios de reflexión y debate sobre la vigencia y el futuro de la tauromaquia.

Una profesión que se dignifica

La transmisión radial de las corridas de toros, llevada con ética y profesionalismo, dignifica al periodismo. No se trata de improvisar ni de llenar silencios, se trata de construir un relato que respete al oyente, que honre la tradición y que cumpla con los estándares más altos de la comunicación.

Para el recuerdo.

Ahora, no solamente estamos observando, lamentablemente, el cierre de los más tradicionales escenarios taurinos del país como Cartagena, Armenia, Medellín, Bogotá, Duitama, Sogamoso, Palmira, Popayán, Ibagué, entre otros; también estamos asistiendo al último año de la programación taurina y cerrando las otrora famosas transmisiones taurinas, con pálidas reseñas radiales de las corridas, a cargo de aspirantes que no alcanzaron a tomar la alternativa.

 

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