El Museo de la Universidad de Caldas Muc abre sus puertas

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El Museo de la Universidad de Caldas conocido como Muc, abre su nueva sala de exposición permanente en el Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona. La apertura oficial se cumple a partir de hoy 19 de diciembre.

Este proyecto cultural y académico pone en diálogo las cinco colecciones que custodia la Universidad de Caldas, a través de un guion renovado y dispositivos museográficos interactivos para todas las edades. Esta abierto de martes a domingo con entrada gratuita.

El Museo de la Universidad de Caldas se despliega al mundo como una montaña viva. Un espacio público, plural y abierto que ofrece una invitación: todos y todas podemos contribuir a la reconstrucción del pasado y creación del futuro, porque la historia, como la montaña, nos muestra que todo se forma por capas y que nada está rotundamente concluido.

Después de 26 años conocido como el Centro de Museos, el Muc cambia de ubicación su exposición permanente —del Campus Palogrande al Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona—, y actualiza su guion curatorial y museográfico: en el que pone en una misma conversación rocas, libros, remos, fósiles y vasijas, entre muchos otros objetos y especímenes que hoy conforman esta muestra.

“El nuevo guion propone una forma distinta de relacionarnos con el Museo y con las piezas que lo habitan. Ya no se trata de recorrer salas separadas, sino de poner en diálogo los objetos dentro de una misma narrativa, en una exhibición de cerca de 800 metros cuadrados que invita a sentirse parte del relato.”, dice Laura Valeria Buriticá, directora del Muc.  Esta nueva exposición logra conectar cinco colecciones —todas muy diferentes entre sí— mediante un ascenso simbólico por estratos físicos y culturales que remiten al origen de la Tierra y de quienes la habitan.

Esta renovación es el resultado de varias razones. En primer lugar, el Muc ahora custodia las 20 toneladas de hallazgos producto de la excavación preventiva realizada por la Concesión Pacífico Tres, como parte de la construcción de la vía Manizales–La Pintada. Esto implica una ampliación del espacio destinado a los depósitos y a la reserva de esta entrega, que ahora tendrá lugar en su antigua sede del Campus Palogrande.

La segunda razón responde a la intención de ofrecer un museo más abierto a la ciudad y a la región, sin la noción de que hace parte de un ecosistema universitario al que solo accede una comunidad específica. Y, por último, la necesidad de actualizar un guion museográfico y curatorial que lograra articular, en una misma narrativa —y no como salas de exposición individuales—, las colecciones del Museo, lo cual posibilita un Muc más accesible, interactivo y expansivo.

Ahora son 865,2 m²  en donde tiene lugar la exposición Relieves de un paisaje en movimiento: una conversación abierta entre las colecciones del Museo de la Universidad de Caldas. En ella podrán encontrar más de 500 piezas representativas de las colecciones, así como experiencias de mediación sensorial y sonora que buscan acercar el conocimiento a la comunidad.

Un territorio de preguntas que nace de la montaña

El Muc es un museo universitario con un enfoque regional y un impacto nacional, esto es posible gracias a la dimensión e importancia de sus colecciones. Su misión es custodiar, salvaguardar e investigar el patrimonio cultural, así como poner en movimiento y en común la memoria que nos sostiene como comunidad.

“Este es un museo que, por definición, tiene como base la investigación. Contamos con grupos y semilleros de investigación que han explorado este y otros territorios y que, precisamente, nutren nuestras colecciones. Es un museo abierto y gratuito, para personas de todas las edades, que combina y articula cinco colecciones muy distintas, pero que, puestas en diálogo, cuentan una historia de nuestro volcán, de nuestras montañas y también de nuestras comunidades”, expresa Darío Arenas Villegas, vicerrector de Proyección Universitaria de la Universidad de Caldas.

El Museo tiene bajo su custodia cinco colecciones de gran relevancia, no solo para el ámbito académico, sino también para el encuentro ciudadano con el patrimonio cultural. La más amplia es la colección de Arqueología, que reúne más de once mil piezas que dan cuenta de las sociedades prehispánicas del territorio. Esta colección se verá fortalecida con la llegada de nuevas piezas arqueológicas provenientes de la entrega de la Concesión Pacífico Tres.

La colección de Etnografía está conformada por más de cuatrocientos objetos y artefactos provenientes del Amazonas, el Caribe y la región Andina. En ellos se reconocen los saberes y las expresiones culturales de diversas comunidades, desde el sur del país hasta la Sierra Nevada de Santa Marta.

La colección de Historia Natural —reconocida a nivel nacional por su acervo de mariposas, aves e insectos— reúne más de veinte mil ejemplares que reflejan la enorme biodiversidad de la región y del país. La colección de Geología y Paleontología, integrada por 850 rocas, 800 minerales y más de 500 fósiles, fundamentales para comprender la estructura, composición y evolución de la Tierra.

La colección de Arte está compuesta, en su mayoría, por carteles, fotografías y afiches de artistas latinoamericanos, así como por obras pictóricas. También se encuentran las bibliotecas personales y otros objetos, que pertenecen a la Universidad de Caldas. Este acervo alberga una importante cantidad de material bibliográfico y de archivo proveniente de donaciones de figuras destacadas del ámbito cultural y académico caldense, como Emilio Robledo, Victoriano Vélez, Jaime Mejía Duque, Maruja Vieira y Blanca Isaza, entre otros.

Del nacimiento al fulgor de la montaña 

De acuerdo con Laura Buriticá, directora del Museo: «la experiencia se construye a través de un hilo conductor inspirado en la montaña: un recorrido que comienza en su interior, en su nacimiento, y asciende hasta la cima, un lugar de mayor visibilidad donde se despliega el pensamiento, las miradas y las emociones. Allí aparecen también los conflictos, los encuentros y las fracturas que hacen parte de la historia, no como algo negativo en sí mismo, sino como momentos de quiebre que abren nuevas formas de ver y de sentir».

El Muc además propone experiencias de mediación sonora y sensorial que invitan a una forma distinta de acercarse al conocimiento. A través de dispositivos diseñados para escuchar las rocas, fósiles y otros materiales de las colecciones, el Museo amplía las maneras de percibir y comprender el patrimonio que resguarda. Estas experiencias parten de una premisa clara: lo que guardan las colecciones no es un secreto, sino un patrimonio común, un derecho de todas las personas a conocer, escuchar y hacerse preguntas.

Entre las piezas representativas de la exposición se encuentra el fósil de un gliptodonte, un enorme mamífero acorazado que habitó el territorio hace miles de años, caracterizado por su pesado caparazón y su cola con estructuras de defensa. Este ejemplar, hallado en la región de Villavieja-Huila, en el desierto de la Tatacoa, por un grupo de estudiantes, mide 1,55 metros de longitud desde el cráneo hasta el extremo de la cola.

La muestra también incluye algunas fotografías hacen parte de Verde, el fotolibro y proyecto documental de Federico Ríos. Estas imágenes fueron tomadas durante el proceso de paz en el espacio territorial de reincorporación y muestran objetos cotidianos utilizados por excombatientes, las cuales dan como resultado la exposición de capas menos visibles del paisaje, la memoria y la historia reciente del país.

La inversión para la apertura del Muc fue aportada por la Universidad de Caldas y la Concesión Pacífico Tres, y consistió en la obra civil, el traslado de piezas, la adecuación del nuevo espacio y el equipo de trabajo.

 

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